
If you have been told you have prediabetes, you’re not alone.
Para leer en Español, por favor haga clic aquí
According to the Centers for Disease Control and Prevention, more than one in three adults in the United States have prediabetes. The most concerning part? Most people don’t know it.
Prediabetes often develops quietly and without obvious symptoms. Yet it can significantly increase your risk of developing type 2 diabetes, heart disease, and stroke.
“Prediabetes is essentially an early warning sign,” says Navinder Jassil, MD, an endocrinologist at Cooper University Health Care. “Blood sugar levels are higher than normal, but not yet in the diabetic range, and with the right approach, it’s often something we can reverse and improve over time.”
Understanding Your Numbers: What Is A1C?
One of the most important tools for identifying prediabetes is a blood test called the A1C.
The A1C measures your average blood sugar levels over the past two to three months. It gives a broader picture than a single glucose reading and helps providers understand how your body is managing blood sugar over time.
- Normal: Below 5.7%
- Prediabetes: 5.7% to 6.4%
- Diabetes: 6.5% or higher
“You can feel completely fine and still have an elevated A1C,” Dr. Jassil says. “That’s why routine screening is so important, especially as you get older.”
Why Risk Increases After 40
While prediabetes can affect adults at any age, risk tends to rise after 40 due to a combination of biological and lifestyle factors.
As we age, metabolism naturally slows and the body can become more resistant to insulin – the hormone that helps move sugar from the bloodstream into cells for energy. Muscle mass may decrease, activity levels can decline, and weight may gradually increase, particularly around the abdomen.
You may be at higher risk if you:
- Are overweight or have obesity.
- Have a family history of diabetes.
- Are physically inactive.
- Have high blood pressure or abnormal cholesterol.
- Have a history of gestational diabetes.
- Experience poor sleep or chronic stress.
“Many of these risk factors build gradually over time,” Dr. Jassil says. “That’s one reason prediabetes can be easy to miss.”
Can Prediabetes Be Reversed?
For many people, yes.
Research shows that modest lifestyle changes can significantly lower blood sugar levels and reduce the risk of progressing to type 2 diabetes.
“Prediabetes is one of the conditions where lifestyle changes really can make a difference,” Dr. Jassil says. “Small, sustainable changes tend to be the most effective.”
5 Lifestyle Changes That Can Make a Difference
You don’t have to overhaul your entire life to see improvement. It’s best to focus on lifestyle changes that are realistic and sustainable for you.
1.) Move More.
Aim for at least 150 minutes of moderate physical activity each week, such as brisk walking. Strength training is especially beneficial because muscle helps the body use glucose more efficiently.
2.) Focus on Balanced Nutrition.
Prioritize whole foods, including vegetables, lean proteins, whole grains, and healthy fats. Reducing consumption of processed carbohydrates and sugary drinks can help stabilize blood sugar levels.
3.) Lose a Small Amount of Weight.
Losing just 5-7% of body weight can significantly reduce the risk of developing diabetes.
4.) Improve Sleep.
Poor sleep can affect how the body regulates blood sugar. Aim for seven or more hours of quality sleep each night.
5.) Manage Stress.
Chronic stress can raise blood sugar levels over time. Mindfulness, exercise, and relaxation techniques can help.
It’s important to remember that while these tips can help reduce your risk, they do not guarantee complete prevention. Genetics also play a role, so it’s important to know your family history and discuss that information with your health care professional.
When to Get Checked
Because prediabetes often has no symptoms, a simple blood test is the only way to know where you stand.
Most adults should begin routine screening by age 45, or earlier if they have risk factors.
“Knowing your numbers gives you the information you need to take action,” says Dr. Jassil. “And the earlier we identify prediabetes, the more opportunity we have to reverse it.”
Take the First Step
Prediabetes doesn’t have to become diabetes. With early detection and the right approach, many people can bring their blood sugar back into a healthy range and reduce their long-term risk.
If you don’t know your A1C or haven’t had your blood sugar checked recently, talk with your primary care physician or advanced practice provider. A simple conversation (and a simple test) can help you better understand your health.
Call 800.8.COOPER (800.826.6737) or use our online form to schedule an appointment.
¿Se puede revertir la prediabetes?
Si le han dicho que tiene prediabetes, no está solo.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, más de uno de cada tres adultos en los Estados Unidos tiene prediabetes. ¿Lo más preocupante? La mayoría de las personas no lo saben.
La prediabetes a menudo se desarrolla de manera silenciosa, sin síntomas evidentes, pero puede aumentar significativamente su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
“La prediabetes es, esencialmente, una señal de alerta temprana,” afirma el Navinder Jassil, MD, endocrinólogo de Cooper University Health Care. “Los niveles de azúcar en sangre son superiores a lo normal, pero aún no se encuentran dentro del rango diabético; y, con el enfoque adecuado, a menudo es algo que podemos revertir y mejorar con el tiempo.”
Entendiendo sus cifras: ¿Qué es la A1C?
Una de las herramientas más importantes para identificar la prediabetes es un análisis de sangre llamado A1C.
La A1C mide sus niveles promedio de azúcar en la sangre durante los últimos dos o tres meses. Ofrece una perspectiva más amplia que una sola lectura de glucosa y ayuda a los profesionales de la salud a comprender cómo su cuerpo está gestionando el azúcar en la sangre a lo largo del tiempo.
- Normal: Por debajo del 5.7%
- Prediabetes: Del 5.7% al 6.4%
- Diabetes: 6.5% o superior
“Puede sentirse completamente bien y, aun así, tener una A1C elevada,” afirma el Dr. Jassil. “Por eso es tan importante realizarse exámenes de detección de rutina, especialmente a medida que se avanza en edad.”
Por qué aumenta el riesgo después de los 40 años
Si bien la prediabetes puede afectar a adultos de cualquier edad, el riesgo tiende a aumentar después de los 40 años debido a una combinación de factores biológicos y de estilo de vida.
A medida que envejecemos, el metabolismo se ralentiza de forma natural y el cuerpo puede volverse más resistente a la insulina, la hormona que ayuda a transportar el azúcar desde el torrente sanguíneo hacia las células para generar energía. La masa muscular puede disminuir, los niveles de actividad física pueden descender y el peso puede aumentar gradualmente, especialmente alrededor del abdomen.
Usted podría correr un mayor riesgo si:
- Tiene sobrepeso u obesidad.
- Tiene antecedentes familiares de diabetes.
- Es físicamente inactivo.
- Tiene presión arterial alta o niveles de colesterol anormales.
- Tiene antecedentes de diabetes gestacional.
- Sufre de falta de sueño o estrés crónico.
“Muchos de estos factores de riesgo se acumulan gradualmente con el paso del tiempo,” afirma el Dr. Jassil. “Esa es una de las razones por las que la prediabetes puede pasar desapercibida fácilmente.”
¿Se puede revertir la prediabetes?
Para muchas personas, sí.
Las investigaciones demuestran que realizar cambios moderados en el estilo de vida puede reducir significativamente los niveles de azúcar en la sangre y disminuir el riesgo de evolucionar hacia la diabetes tipo 2.
“La prediabetes es una de esas afecciones en las que los cambios en el estilo de vida realmente pueden marcar la diferencia,” afirma el Dr. Jassil. “Los cambios pequeños y sostenibles suelen ser los más eficaces.”
5 cambios en el estilo de vida que pueden marcar la diferencia
No es necesario transformar por completo toda su vida para ver mejoras. Lo ideal es centrarse en cambios en el estilo de vida que sean realistas y sostenibles para usted.
1.) Muévase más.
Propóngase realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada cada semana, como caminar a paso ligero. El entrenamiento de fuerza es especialmente beneficioso, ya que los músculos ayudan al cuerpo a utilizar la glucosa de manera más eficiente.
2.) Céntrese en una nutrición equilibrada.
Priorice los alimentos integrales, incluyendo verduras, proteínas magras, granos enteros y grasas saludables. Reducir el consumo de carbohidratos procesados y bebidas azucaradas puede ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre.
3.) Baje una pequeña cantidad de peso.
Perder tan solo entre un 5 % y un 7 % del peso corporal puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar diabetes.
4.) Mejore su sueño.
Dormir mal puede afectar la forma en que el cuerpo regula el azúcar en la sangre. Procure dormir siete horas o más de sueño de calidad cada noche.
5.) Controle el estrés.
El estrés crónico puede elevar los niveles de azúcar en la sangre con el paso del tiempo. La atención plena (mindfulness), el ejercicio y las técnicas de relajación pueden ser de gran ayuda.
Es importante recordar que, si bien estos consejos pueden ayudar a reducir su riesgo, no garantizan una prevención total. La genética también desempeña un papel importante, por lo que es fundamental conocer sus antecedentes familiares y comentar esa información con su profesional de la salud.
Cuándo hacerse una revisión
Dado que la prediabetes a menudo no presenta síntomas, un simple análisis de sangre es la única manera de saber cuál es su situación.
La mayoría de los adultos deberían comenzar a realizarse exámenes de detección de rutina a partir de los 45 años, o antes si presentan factores de riesgo.
“Conocer sus valores le brinda la información necesaria para tomar medidas,” afirma el Dr. Jassil. “Y cuanto antes identifiquemos la prediabetes, mayores serán las oportunidades que tendremos de revertirla.”
Dé el primer paso
La prediabetes no tiene por qué convertirse en diabetes. Con una detección temprana y el enfoque adecuado, muchas personas pueden normalizar sus niveles de azúcar en la sangre y reducir su riesgo a largo plazo.
Si no conoce su nivel de A1C o no se ha revisado el nivel de azúcar en la sangre recientemente, hable con su médico de atención primaria o con un proveedor de atención avanzada. Una simple conversación (y una prueba sencilla) puede ayudarle a comprender mejor su estado de salud.
Llame al 800.8.COOPER (800.826.6737) o utilice nuestro formulario en línea para programar una cita.
