10 Tips for Knee Pain – Excluding Surgery

10 Non-Surgical Tips for Knee Pain

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Knee pain is a common and affects people of all ages. It can be the result of an injury or caused by arthritis. Regardless of the reason for your knee pain, several non-surgical options are available to help relieve your pain and improve your quality of life.

“The largest number of patients I see complain about their knees,” says David Gealt, DO, Assistant Director of Sports Medicine and an orthopaedic physician at Cooper University Health Care. “My goal is to relieve that pain and solve that problem before I see the patients on the operating table.”

Dr. Gealt offers the following tips to manage pain and strengthen the knee and surrounding muscles.

  1. Over-the-counter medications: Tylenol and over-the-counter anti-inflammatory medications, such as Advil and Aleve, are a good first line of treatment for non-chronic pain.
  1. Topical analgesics/hot and cold therapy: Over-the-counter items such as Bengay, capsaicin, and Mineral Ice also can offer relief. If the knee is swollen, cold therapy should be used for 10 to 15 minutes at a time, three times per day. If there is no swelling, then hot therapy can help. You can use a heating pad or patches, but don’t use them for more than 10 to 20 minutes at a time. Remember to place a light towel between your skin and a heating pad or ice to decrease the potential for injury to your skin.
  1. NSAIDs and COX-2 inhibitors: When over-the-counter treatments are ineffective, stronger non-steroidal anti-inflammatory drugs (NSAIDs) and COX-2 medications, such as prescription-strength naproxen and celecoxib (Celebrex), might help. These drugs work to reduce inflammation instead of targeting just the pain.
  1. Weight loss, if applicable: Weight loss may help decrease the stress on your knees, and improve your overall health and mobility.
  1. Exercise or physical therapy: Physical therapy and low-impact exercise can help to keep joints mobile, surrounding muscles strong and supportive, and blood flow consistent. Physical therapy also can retrain your muscles to better support your knee and specific problem areas.
  1. Activity modification: Avoid activities that may aggravate or reinjure your knee.
  1. Support devices: Canes, walkers, or crutches can be used to reduce weight on your “bad” knee. Remember to have a qualified professional measure and train you on the proper use of this equipment.
  1. Viscosupplementation (hyaluronic acid): Numerous brands (e.g., Euflexxa, Orthovisc, Supartz) of these injections are available, and patients may have different responses to each brand. The theory behind these injections is that the fluid injected acts as a lubricant that helps to reduce pain and increase mobility. Patients with mild to moderate arthritis tend to respond well to this treatment.
  1. Cortisone injection: A cortisone injection may be beneficial when there is an acute flare-up, as it provides medication directly to the knee joint. These injections can provide relief for weeks or months depending on the severity of symptoms and arthritis. As arthritis progresses, cortisone injections may provide only short-term relief.
  1. Regenerative medicine techniques: These treatments repair or “regenerate” human cells, tissues, or organs to restore function after an injury or after age-related wear and tear. “Our goal is to use novel therapeutics to stimulate the body’s innate healing properties and eliminate pain,” Dr. Gealt says. “All treatments we use are FDA approved and safe for our patients.”  Click here to learn more about these techniques.

If these treatments don’t provide significant relief, surgery may be the next best step to providing long-lasting relief and return to full mobility.. Cooper orthopaedic surgeons offer options to address your specific concern.

“Depending on your personal situation, we can offer knee arthroscopy if your pain is from a meniscus tear. We also perform partial, total, or custom knee replacements,” Dr. Gealt adds. “Each has its own advantages, and Cooper’s team will help you make the right decision for your diagnosis, your goals, and your quality of life.”

For an appointment with a knee specialist at Cooper’s Bone and Joint Institute, call 800.8.COOPER (800.826.6737) or use our online form.


 

10 consejos no quirúrgicos para el dolor de rodilla

El dolor de rodilla es un síntoma común que afecta a personas de todas las edades. Puede ser el resultado de una lesión o causado por la artritis. Independientemente del motivo de su dolor de rodilla, hay varias opciones no quirúrgicas disponibles para ayudar a aliviar su dolor y mejorar su calidad de vida.

“La mayor cantidad de pacientes que veo se quejan de sus rodillas”, dice David Gealt, DO, subdirector de medicina deportiva y médico ortopédico en Cooper University Health Care. “Mi objetivo es aliviar ese dolor y resolver ese problema antes de ver a los pacientes en la mesa de operaciones”.

El Dr. Gealt ofrece los siguientes consejos para controlar el dolor y fortalecer la rodilla y los músculos circundantes.

  1. Medicamentos de venta libre: Tylenol y los medicamentos antiinflamatorios de venta libre, como Advil y Aleve, son una buena primera línea de tratamiento para el dolor no crónico.
  1. Analgésicos tópicos/terapia de frío y calor: Los artículos de venta libre como Bengay, capsaicina y Mineral Ice también pueden ofrecer alivio. Si la rodilla está hinchada, se debe usar terapia de frío durante 10 a 15 minutos a la vez, tres veces al día. Si no hay hinchazón, la terapia con calor puede ayudar. Puede usar una almohadilla térmica o parches, pero no los use por más de 10 a 20 minutos a la vez. Recuerde colocar una toalla ligera entre su piel y el producto para disminuir la posibilidad de quemaduras.
  1. AINE e inhibidores de la COX-2: cuando los tratamientos de venta libre son ineficaces, los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) más fuertes y los medicamentos para la COX-2, como el naproxeno y el celecoxib (Celebrex) de venta con receta, podrían ayudar. Estos medicamentos funcionan para reducir la inflamación en lugar de enfocarse solo en el dolor.
  1. Pérdida de peso, si corresponde: la pérdida de peso puede ayudar a disminuir el estrés en las rodillas y mejorar su salud y movilidad en general.
  1. Ejercicio o fisioterapia: la fisioterapia y/o el ejercicio de bajo impacto pueden ayudar a mantener las articulaciones móviles, los músculos circundantes fuertes y firmes y el flujo sanguíneo constante. La fisioterapia también puede volver a entrenar los músculos para apoyar mejor la rodilla y las áreas problemáticas específicas.
  1. Modificación de actividades: evite actividades que puedan agravar o volver a lesionar su rodilla.
  1. Dispositivos de asistencia: se pueden usar bastones, andadores o muletas para reducir el peso sobre la rodilla “mala”. Recuerde contar con una medida profesional calificada y capacitarlo en el uso adecuado de este equipo.
  1. Viscosuplementación (ácido hialurónico): Numerosas marcas (por ejemplo, Euflexxa, Orthovisc, Supartz) de estas inyecciones están disponibles y los pacientes pueden tener diferentes respuestas a cada marca. La teoría detrás de estas inyecciones es que el fluido inyectado actúa como un lubricante que ayuda a reducir el dolor y aumentar la movilidad. Los pacientes con artritis de leve a moderada tienden a responder bien a este tratamiento.
  1. Inyección de cortisona: una inyección de cortisona puede ser beneficiosa cuando hay un brote agudo, ya que proporciona medicamento directamente a la articulación de la rodilla. Estas inyecciones pueden brindar alivio durante semanas o meses, según la gravedad de los síntomas y la artritis. A medida que avanza la artritis, las inyecciones de cortisona pueden proporcionar solo un alivio a corto plazo.
  1. Técnicas de medicina regenerativa: estos tratamientos reparan o “regeneran” células, tejidos u órganos humanos para restaurar la función después de una lesión o después del desgaste relacionado con la edad. “Nuestro objetivo es utilizar terapias novedosas para estimular las propiedades curativas innatas del cuerpo y eliminar el dolor”, dice el Dr. Gealt. “Todos los tratamientos que utilizamos están aprobados por la FDA y son seguros para nuestros pacientes”. Haga clic aquí para obtener más información sobre estas técnicas.

Si estos tratamientos no funcionan o si la evaluación de su experiencia particular muestra que estos tratamientos no ofrecen beneficios, podría ser el momento de una intervención quirúrgica. Incluso entonces, tienes opciones en Cooper.

“Dependiendo de su situación personal, podemos ofrecerle una artroscopia de rodilla si su dolor se debe a un desgarro de menisco. También realizamos reemplazos de rodilla parciales, totales o personalizados”, agrega el Dr. Gealt. “Cada uno tiene sus propias ventajas, y el personal de Cooper lo ayudará a tomar la decisión correcta para su diagnóstico, sus objetivos y su calidad de vida”.

Para programar una cita con un especialista en rodilla en el Instituto de huesos y articulaciones de Cooper, llame al 800.8.COOPER (800.826.6737) o use nuestro formulario en línea.

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